El engaño de la esposa

El amigo no salía de su asombro y el colega le dijo: -Ya basta, ¿qué es lo que te irrita tanto? -Estoy muy cabreado tío. No te lo vas a creer pero. ¡tu mujer nos está engañando!

La tapa de la tortilla

Esto era una pareja que se van por ahí de tapeo y en un sitio con la caña les dan un generoso pincho de tortilla, que contrastaba con otro pincho mucho más modesto. En esto que uno se decide y toma el más grande, para asombro del otro colega que le replica: -¿Tú no sabes […]

Qué es lo más veloz del mundo

Mira tú por donde los 3 colegas se ponen a discutir a ver quién encontraba la cosa más veloz del mundo y salta el colega Manolo: -Los rayos, está claro. Aparece uno y al momento ya cruzo el cielo. Incluso el sonido tarda un rato en llegar. Dice el colega Francisco. -No vas mal pero […]

Un amigo muy desconsolado

La mujer se acaba de morir y en pleno entierro estaba el hombre triste y resignado. Su mejor amigo al lado a llanto tendido, totalmente desconsolado. El marido y ahora viudo le echó el brazo al hombre y le dijo: -Tranquilo Pepe, ya me volveré a casar.

El amigo ratilla

Era un colega que era medio ratilla y como no, al dar la vuelta de la esquina te lo encuentras y te dice: -Mira colega que ando tieso y medio apurado, ¿me dejas 20 euros? -Vaya, colega. Justo hoy me pillas mal que no llevo nada encima. -¿Y en casa? -Todo bien, gracias.

El amigo en el hospital

Van 2 amigos a visitar a un tercero al hospital, donde había ingresado tras el atropello por parte de un tren. En recepción preguntan a la enfermera: -¿Cómo se encuentra? ¿En qué habitación está? -Está en las habitaciones 111, 112, 113 y 114.

El fútbol discutido por amigos

Estaban Jorge e Iván discutiendo como siempre por el fútbol, viendo un partido: -Fue penalty claramente, estás ciego si no lo ves. -Ya claro, pero estaba en fuera de juego -Ah sí, pues yo no vi posición adelantada y tampoco levantó el banderín el linier. -No lo levantó pero estaba en fuera de juego, lo […]

El gimasio y la casa

Estaba Juan en el gym como todos los días cuando de repente entra Pepe. -Hombre Pepe, ¿tú por aquí? Si nunca habías venido. -Ya ves, ahora voy a hacer pesas. -¿Y eso, quieres ponerte en forma? -Sí, más bien es por mi mujer. Me dijo que no volviera hasta que no pudiera mantener la casa.