Las carreras de caballos

Un asiduo del hipódromo contaba su última aventura. -Fíjate que me acerqué tanto a la salida de la carrera que iba a empezar, que de repente un jinete despistado se me subió encima y me obligó a correr a latigazos. -¿Y qué hiciste? -Quedé en segundo lugar.

El sueño del toro

-Todas las noches sueño que me persigue un toro. -Tome esta medicina y desaparecerá la pesadilla. Pero la pesadilla no desaparece, y el medico le dice: -Como nada surte efecto, me temo que tendrá usted que aprender a torear.